sábado, 28 de febrero de 2009

Sábado relajante.

¡Uf! ¡Qué tardecita!
Me he levantado (ojo, levantado) bastante tarde. Sabía que si me levantaba de la cama y me veían mis padres iban a empezar a mandarme cosas, y yo no tengo ni tenía ganas de hacer nada. Así que, intentaba dormirme una y otra vez. Hasta que tenía tantas ganas de mear que no podía aguantarme más y fui al baño. Lógicamente, me veron mis padres, suerte que me dejaron en paz. ¡Por un día!
De modo que me puse con el ordenador. Pero era demasiado temprano no tenía nada que escribir en el blog. Y me puse a enseñarle a mi madre el libro que me estaba leyendo; El príncipe de la niebla. Que dicho sea de paso, me encanta. Lo cual me llevé un rato dale que te pego con el librito.
Y en esto que me dice mi madre; ¿y a tí no te gustaría ser escritora?
Y le digo; No. Porque para eso hay que ser muy bueno, y hay que tener muchísima suerte. Además, he visto en el foro de Laura Gallego que la mitad de los adolescentes, si es que no son más, quieren dedicarse a esta profesión. Así que, tendría muchos competidores en mi generación. De todas formas, mamá, aunque a mí me encante escribir, no tengo imaginación suficiente para inventarme una trama original e innovadora. Si escribo algo, no quiero que sea un plagio de otro libro. Y ya todos los libros que se venden son plagios de otros plagios.
A lo que me responde; Pues mira como la Meyer esa ha escrito algo nuevo, que no se le había ocurrido a nadie.
Yo; Sí, mamá, UNA. Bueno, y ni eso porque en la película esa del otro día salió un vampiro vegetariano.
Y dice; ¿Y porqué no escribes que un extraterreste se enamora de un humano?
Yo; Jajajaja...

Y eso me hizo pensar, y pensar y pensar... Y se me ocurrió la idea de...¿por qué no? Escribirlo por mi propio gusto. Y ahora estoy a ver si consigo una buena trama. Porque tengo los personajes, el origen de la extraterrestre, porqué viene...en fin, todo sobre ella. Pero no se me ocurre nada original que le pueda pasar. A mí me tienen que dar las cosas masticaditas para que yo las coma.
Y ahora, estoy dándole vueltas, pero no me sale nada....jooo -.-
A ver si tengo un golpe de suerte y lo sueño esta noche como la Meyer. Que de un sueño escribió un libro, bueno, cuatro. Que potra tuvo esa tía.

A otra cosa mariposa. Esta tarde estuve leyendo un poquito más de Memorias de Idhún: Panteón. Y....ohhhhhh. Tenéis que leer ese libro. No puedo, me supera.
Y en esto, que estoy tan tranquilitamente leyendo y llaman al proterillo. Joaquín. o.o Nooooo. Veréis yo le gusto a ese chaval y es mi vecino. Tiene dos años menos que yo y sé que está esperando la oportunidad perfecta para besarme. Ha echo varios intentos fallidos de que me vaya a su casa cuando no están sus padres y de que nos vayamos de paseo al parque y al cine. Y ahora no puedo verle ni en pintura.
Y mi padre va y le dice, Joaquín, pasa entra. Yo en pijama.
Yo: Papá, no, que me cambio, espera.
Él: Joaquín, pasa pasa. No te preocupes...
Yo: Papá, un respeto por mi entorno y hábitat natural.
(Joaquín entra en la habitación seguido por mi padre)
Yo: Gracias, papá... `-´
Estuvimos escuchando música un rato y luego le dió la picada de sentarse en mi cama. Y dice, siéntate, ¿no? Y yo: No gracias, prefiero quedarme de pie.
Y así, media hora hasta que se fue....¡por fin!

Y ese a sido mi día de hoy. Un poco raro para mi gusto. Espero tener suerte con lo de la historia. A ver si se me ocurre algo...;)

Hasta pronto,
Raquel.

P.D: Creo que el sueño que tuve con el chico del que casi me enamoré voy a incluirlo en la historia. Sí, lo acabo de decidir. Además eso me ayuda a que se me amplien las ideas que ya tenía.¡Qué bien! Algo más que añadir a la novela. Woo. Ya os lo enseñaré, el sueño quiero decir.

Vestido de gitana.

He pasado toda la tarde mirando telas para mi vestido de flamenca. El traje me lo hace mi abuela. Que fue costurera en sus años mozos. xD
Después de darle muchas vueltas y ver muchos vestidos me decidí por el color y el modelo que quería.
El vestido será negro con los lunares blancos Los lunaritos grandes y dispersos a boleo por el traje. Los bolantes bajos, empiezan por las rodillas. El traje queda ceñido al cuerpo. Sin mangas y un poco escotado. Cuatro bolantes; 1º Negro/lunares blancos (bolante verde pistacho de nailon), 2º Blanco/lunares negros (bolante verde pistacho de nailon), 3º Negro/lunares blancos (bolante verde pistacho de nailon), 4º Blanco/lunares negros (bolante verde pistacho de nailon).
Y así es mi vestido.

viernes, 27 de febrero de 2009

Corto y cambio.

Esta es la historia de mis amigas y enemistades, falsedades y mentiras piadosas, verdades y amores profundos. Es la historia de mi historia. Otra razón que añadir a la lista y una crítica a mí misma.
Toda historia tiene un principio y un final, en cambio, esta solo consta de principio. El desenlace aún no ha llegado.


Hará cosa de un año y medio, llegué al instituto nueva. Cursaba tercero de E.S.O., aunque me calcularon dos años de menos las chicas que me acogieron. Voy a contaros esto con todo lujo de detalles, así que preparaos, porque es muy largo de contar.
El miedo escénico se apoderó de mí cuando pasaron lista a nuestra clase. No quería que se desvelase mi nombre. No quería que nadie supiera de mí. Sólo quería pasar desapercibida por los ojos de mis compañeros. Por desgracia, yo allí llamaba mucho la atención. Una chica bajita y rechoncha, vestida por su madre, fea, con aparato dental y ojeras. Y además, nueva. Se me parecó enterno todo, las apenas dos horas que estuvimos allí. Sentada sola y preocipada por dale una buena impresión a los profesores. Dieron noticias de sentaros por orden de lista. Me tocó junto a un chico...No, no quería. Pero la timidez venció al pánico.
Ese día mi madre se olvidó de venir a recogerme y me quedé cerca de una hora y media esperando en la puerta del centro.
Los días siguentes sigieron la misma lantilla del primero, a excepción de la olvidadiza memoria de mi madre.
Al cuarto día, se acabó la sensación de ser un piedrecilla en mitad una atestada acera llena de gente pisoteándome, sin reparar en mí. Dos chicas hicieron las cordiales presentaciones y yo respondí con la mía. En las próximas semanas seguí estando con ellas, ya aprendidos sus nombres y presonalidades. Todas unas marujas. Ninguna se acercaba siquiera un poco a mi tipo de amigas; o tímidas o locas. Ni siquiera lo suyo podía llamarse algo intermedio, era simplemente un caso aparte. Sólo despegaba los labios cuando me cedían el turno de palabra. Tímida era yo hace dieciocho meses. La antipatía que aquellas chicas producían en mí me obligó a buscar alguien más de mi tipo. Me fijé en una chica alta que sólo venía con nosotros algunos días. Pero nunca dió señales de adónde iba cuando no estaba con ellas. Se asemejaba al vaivén de la luz de un faro. La curiosidad me pudo y un día fui con ella. Observé con recelo como se acercaba a una chica que descubrí poco después se llamaba MªI. Y con ella, estaba la chica A. Allí fue dónde encontré a la amiga que tanto deseaba encontrar, tímida, tremendamente tímida.
Aquel día pasé el recreo con ellasy MªI se pasó todo el tiempo enfadada criticando a una tal Elena y una tal MªJosé creo recordar. Sus fuertes blasfemias me hicieron marca. De MªI no conseguí saber mucho más en aquel tiempo. La chica A y yo congeniamos muy rápido y nos hicimos amigas a la velocidad de la luz.
Pasó el tiempo, y nuestra amistad se fue reforzando hasta que....
Un extraño bichito loco de otro planeta aterrizó en mi mundo. Su nombre; Aikoharukaze. La amistad con la chica A estaba en un punto flojo. Ella se había vuelto arrogante, tremendamente egocéntrica, fría, distante, petulante, creída....y siempre tiene que ser el centro de atención. Y sus repentinos cambios de humor tampoco ayudaron. Así, terminamos por pelearnos hace apenas un mes. Pasaron muchas pequeñas discusiones y enfados pasajeros pero suelo ser reencorosa con quién no quiero. La chica A llevo a clase unos papeles muy personales que hablaban de lo bueno que estaba un chico y se lo habíamos contado, la chica A y yo, a un amigo suyo. La chica A se lo enseñó a nuestras amigas a mi costa y todas se volvieron contra mí, y A había estado de acuerdo en escribir aquello. No me ayudó, ni me defendió, ni me pidió perdón. Así que, la oportunidad de mandarla a tomar por culo había llegado, le dije lo que me sentó mal de ella. Pero fui incapaz de cortar con ella. Y por miedo a lo que dirán (soy muy muy cobarde) fui a pedirle yo perdón a ella, aún sin tener la culpa y siendo una víctima en todo esto. El colmo de todo hizo su aparición cuando al finalizar la clase y dirijirme hacia ella para darle un abrazo, se dió la vuelta y se fue corriendo. Aún sabiendo lo que me disponía a hacer yo. C y E se lo habían contado para que la capulla no huyera.
En ese momento me hirvió la sangre al rojo vivo, sentí las mejillas arder y tenía ganas de partir su mesa en dos con una fuertísima patada, y no me importaba lo que me fuese a doler mientras ese mismo dolor se lo transmitiera a ella. Apreté los puños y fruncí el ceño al máximo. No lo soportaba, esa sensación de odio crecía y crecía en mi interior entendiéndose por mi venas como veneno negro. Una sensación que no olvidaré nunca es el deseo de su sufrimiento.
A partir de entonces me he convertido en una maravillosa actriz, siempre en escena, nunca saliendo del teatro. Fingí pedirle perdón de corazón, fingí seguir siendo su amiga, finjo quererla, finjo que me gusta hablar con ella...actos, actos, y más actos. Una obra sin fin es en lo que vivo cuando está ella. Y si pude regalarle aquel peluche en San Valentín, aquel peluche que no quería quqe fuera para ella, sino para aquel extraño bichito de otro planeta. Incluso intenté escribirle una carta para el día de los enamorados. No pude. Podía fingir el típico "Te quiero", más falso que nada en el mundo mientras fuese para ella, pero era incapaz de que las ideas y las frases bonitas y originales saliesen de mí. Siempre terminaban chocándose contra un muro de hierro.
Tiré ese intento de declaración y escribí otra, esta vez a mi adorada Aiko. Los sentimientos y las sensaciones de amor salían fluidas, sin detenerse, y podría haber escrito veinte cartas más, sin repetirme en nada.
Ahora, me encanta acordarme de que se irá a su país natal para no volver, y que cursará allí el resto de estudios.
Podría haber contado más detalles, como que en noviembre aún la quería y nos regalamos unos colgantes. Ella friends y yo forever. Ya no me lo pongo. Aunque he de admitir que para esa época ya sabía que nos estábamos distanciando y que ese forever no iba a durar mucho.
Aquí finaliza mi explicación. Esta historia se cuenta en poco tiempo, pero transcurrió en un año y medio. Espero que de esto aprendais, igual que yo, que las amistades no duran para siempre, pero que hay que aprovecharlas al máimo mientras sea posible.

Ahora, un homenaje a Aiko, que seguramente estará llorando en su casa. Pero, si llora, que sea de felicidad, porque yo lo que le doy son las gracias. Esta amistad se hubiera arruinado de todas formas, pero tú me esperabas ahí para cuando se rompiera.
Te quiere, Raquel.

jueves, 26 de febrero de 2009

Razones por crearse un mundo propio.

Tengo bastantes razones asumidas por las que, poco a poco, me introduje en mi mundo de fantasía. Sin embargo, hay otras que desconozco, o icluso, que no alcanzo ni siquiera a percibir.
Una de ellas, la más chocante para mi gusto, es que mi padre y yo nos parecemos demasiado en la forma de negociar las cosas. La diferencia está en que él tiene la posibilidad de utilizar su superioridad cuándo le venga en gana. Yo, en cambio, carezco de esa oportunidad. En cuestión de debate, tengo más adquisición lingüística que él, y muchas más salidas. Pero, en cuanto se da cuenta de que tiene perdida la discusión, me ordena callar de inmedito y luce su paternidad por doquier. De esta forma, me frusto al darme cuenta de que mientras sea menor de edad siempre estaré bajo el mandato de mi padre. Y algo que detesto de esta vida, es tener que acatar las ordenes que me dan los demás.
Después está el hecho de que, para mí mi madre, no es madre, sino amiga. El problema; el sentimiento sólo va en una dirección, la de ella. Para mi madre, yo sólo soy su hija. Entonces, cuando reñimos y me obliga a hacer algo en contra de mi voluntad, me siento traicionada y siempre acabo llorando.
También, después de tanto leer, he descubierto tantos mundos, tantas vidas, tantos amores, tantas personalidades...que lo mío ya no me parece suficiente. Se me torna aburrido. Sobre todo, me hace sufrir lo tremendamente romántica que soy. El no poder mostrarle a nadie mi amor. No poder compartirlo... últimamente, me he dado cuenta de que la gente que nos rodea en nuestra vida cotidiana, hace un mal uso de la palabra "amor". "Es que estoy enamorada de él..." "¿Nunca re has enamorado?" "Yo sí, muchas veces". El amor no es un rollo de dos días, ni siquiera una relación que llegue a un año puede llegar a llamarse amor en todos los casos. He visto personas que dicen estar enamoradas de sus parejas y luego se liaban con otros apenas un par de jornadas después. ¿Eso es amor? Yo nunca me he enamorado. La pregunta clave es: ¿Daría la vida por la suya? La respuesta suele ser no. Pero, sí que he estado cerca de enamorarme. En apenas dos semanas le cogí cariño tal que en las semanas siguientes tenía una depresión permanente debido a la añoranza. Le hecho de menos, de veras, siete meses más tarde. Una vez, en noviembre, soñé con él. Soñé que dejaba a la arpía esa que tuvo por novia en los catorce días de campamento y venía conmigo. Algún día escribiré ese sueño aquí, públicamente. Tampoco es que sea nada del otro mundo, veréis es sólo el reencuentro. Pero me da miedo escribir su nombre a merced de todos, sobre todo de él. Que, aunque creo lo sabe, no está bien revelarlo. Sólo puedo decir que vive a más de quinientos kilómetros de mí, y que él se acerca más a ser mi amigo que yo suya.
Después, aparte de esta soledad emocional, tengo un novio imaginario, bueno, en relidad, varios. Los personajes de los libros que me han gustado lo suficiente como para no querer perder a esas criaturas inexistentes. De hecho, el chico del que os he hablado antes, se parecía de forma inmensurable a uno de los personajes de mi recolecta literaria.
(Me acabo de dar cuenta de que cuando estoy meláncólica escribo de forma muy distinta a cuando estoy alegre).
De momento no se me ocurre ninguna razón más, pero seguro que habrá.
Bueno, Aiko, espero que esto haya aclarado tus dudas.
Hasta pronto,
Raquel.

Jueves, 26 Febrero, 09.

Hola.
Ya repuse fuerzas esta noche. He dormido casi diez horas :P
¡Uff! Esta mañana nos hemos inchado de tartas (la mitad asquerosas xD), pero no importa, yo, encantada. Además, esta mañana tuve que ir al instituto a patita....porque perdí el autobús."-.-
Al mediodía representamos el baile del que ensayamos ayer mis amigas y yo. Salio bastante bien. ¡Que vergüenza! Todos mirándonos y pendiente de nuestros movimientos. Todo el instituto entero, vamos. Al menos, tiene su parte positiva, te dan unos subidones de adrenalina...Y es muy reconfortante saber que has echo algo bien delante de todos, y sientes que vales algo más de lo que todos creen. :)
Bueno, otra vez, escuchando la letra del opening de Romeo y Juliet en japonés. Veamos:
(Esta vez la copié directamente del vídeo, la otra vez me la inventé... ;P)
Urunda kitomi no oku ni, kawaranu kimi no sugata, doko made sekai wa usuzuku no, todaeta kibi no kotoba, koboeru arashi no yoru no, mada minu kibi e isuzuku, ishiete umi wataru kaze, inori wa toki wo koeru, inori wa toki wo koeru...
(¡Qué bonito!)
Estoy como una cabra, en fin...
Mañana es fiesta :D, lo que significa que tendré el día entero para mí sola.
Tengo un pelo para cada lado "-.- , y eso que me lo lavé, peiné y heché espuma esta mañana. Se me ha quedado en plan estropajo.
Hoy comí dos yogures de almuerzo. Jajaja. No tengo hambre, como ya he dicho, me harté de pasteles y chocolate.
¡Anda! Se me olvidó contar lo del premio de lectura. Es que, esta mañana participé en un premio de lectura. Éste trataba de leer un texto de cualquier tipo correctamente. A mí me tocó un trabalenguas (el de la cabra ética, perlética, pelapelambrética, pelúa, pelapelambrúa) y una carta de Don Quijote a Dulcinea. Participantes: 6. Yo incluida o.o . Total, estoy hablando con Aiko mientras entregaban los premios, yo ahí toda relajada (creí de veras que no ganaría), y de pronto, todas mis amigas aplaudiendo o.o. Y me dice la chica A: ¡Raquel! ¡Sal, corre!, y me quedé yo en plan...¿qué dices? Al final salí un poco perdida y sin saber para qué. Me dicen los profesores: ¡Felicidades!, y yo pensando "Ahhhh...claro, claro ¬¬" Me da dos besos n profesor que no conozco de nada me da un diploma y me fui. Llegué al sitio donde me encotraba antes de toda la paranoia esta y miro el papel; Premio concurso de lectura. x3
Una porquería, en relidad.
Y creo que no me queda nada más que contar, si se me ocurre algo más, pues ya lo escribiré por aquí.

Vale, me acabo de acordar de algo más. Voy a leer el libro de "El príncipe de la niebla" de Carlos Ruiz Zafón. Voy leyendo por el capítulo seis. Normalmente complemento dos lecturas. En estos momentos "El príncipe de la Niebla" con "Memorias de Idhún: Panteón".
Ahora sí, dejo de escribir.
Hasta pronto,
Raquel.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Miercoles, 25, 09.

Hola.
Estoy agotada, llevo todo el bailando y cantando (mal, pero cantando). Mañana es el último de día de la semana cultural en nuestro instituto, y mis amigas y yo fuimos las cuatro horas de un lado para otro. Dónde mejor me lo he pasado ha sido en, la clase que dan dos de mis ellas, Bailes Latinos. Nos enseñaron un poco de bachata y chachachá, ya que ayer estuvimos con Salsa, su especialidad.
Tengo que lavarme el pelo, lo tengo sucio.
Hoy invité a Aikoharuzake,l a chica C, y E.Las dos últimas son componentes de nuestro grupo de amigas. Se llama C.R.E.A. (Yo soy la R)...
Me muero de sueño...
Vaya...hoy no he leído absolutamente nada, joder.
...Bueno, como iba escribiendo. Vinieron a mi casa para que les enseñase una coreografía que presentaremos mañana, el último día de la semana cultural. El viernes es fiesta, así que...
Estoy molida, en serio, incluso he bailado con los ojos cerrados de agotamiento.
Decidido, me voy a la cama del tirón.
Tengo que aprenderme la canción en japonés de la serie anime de Romeo y Juliet. A ver, empieza... Urunda kitomi no oku ni, kawaranu kimi no sugata, doko made sekai wo isuzuku no, tokaeda kimi no kotoba, kotoeru agashi wo yoru no...(me la estoy inventando, no le eches mucha cuenta...), kataeda kimi no kotoba...blablabla, no me la sé.
Me hubiese gustado descrbir todo el día de hoy, m pero las articulaciones me fallan y siento que los dedos de las manos se me van a caer a trozos.
Hasta mañana, espero que esta noche duerma lo suficientemente bien como para recuperarme.
Dulces sueños, Raquel, y buenas noches...
P.D: Que sueñes con Romeo, Kai, Angelo, Edward, Jack...(y una larga lista lista de pretendientes). Que no, es broma [lo de los pretendientes]. Espero soñar...(bostezo)...con mis novios imaginarios [los de los libros]. Xao yo. Que duermas bien.

martes, 24 de febrero de 2009

Introducción

En un principio, creí que mi vida era llanamente un asco. Completo y repugnante. Las disputas con mi padre han echo que mi mundo pasase de ser la gloriosa ciudad que tardé tantos años en levantar, a ser una ciudad en llamas. Nuestro mundo me repugna. Esto ha sido el principal causante de que ,en lugar de reedificar la gloriosa ciudad que antaño fue, me crease una burbuja a mí misma. Llena de mentiras y camuflaje. Me miento a mí misma, sí, pero es sólo para no descubrirme ante los demás, y por miedo a lo indefensa que me siento cuando entro en el mundo de la realidad.
Me llamo Raquel, tengo quince años, y me he visto forzada por mí misma a crearme un mundo propio. Refugiándome en historias irreales. Soy una persona muy inmadura y una completa cobarde.
El hecho de crear éste blog es, precisamente, reforzar las murallas que me separan del exterior.
Yo sólo necesito saber que no hablo sola. Que no estoy loca y que al menos una sóla persona pueda leer lo que les tengo que contar. Mi vida es muy alegre, mi vida en la burbuja, quiero decir. Os la mostraré y quizás eso, algún día, haga que me dé cuenta de que es inútil seguir intentándolo. De que resulta de que la pompa de jabón puede esplotar con el simple roce del viento.